¿Por qué es importante jugar para los niños?

Artículo "El viñedo mágico"

Hay diferentes tipos de juego: juego no estructurado y juego estructurado.


El juego libre no estructurado es un juego no estructurado que simplemente ocurre según lo que al niño le interesa en ese momento.

El juego libre no estructurado es especialmente importante para los niños pequeños porque les permite utilizar su imaginación y desarrollarse a su propio ritmo.

Algunos ejemplos de juegos no estructurados son:

Juego creativo, solo o con otros, incluyendo el arte o la música. Juego imaginativo: por ejemplo, hacer casas con cajas o mantas, disfrazarse o jugar a la fantasía. Explorar espacios nuevos o inusuales, como armarios, jardines, parques, patios de recreo, etc. Puedes participar en el juego no estructurado de tu hijo. A veces sólo hay que guiar el camino: hacia un desorden de ropa y juguetes en el suelo o hacia una mesa con lápices de colores y papel. Otras veces es necesario ser más proactivo. Por ejemplo: «¿Qué tal un disfraz? ¿Qué quieres ser hoy?

El juego estructurado está estructurado y tiene lugar en un momento o lugar determinado. Suele estar dirigido por un adulto. Los niños mayores disfrutan y se benefician más del juego estructurado.

Algunos ejemplos de juego estructurado son:

Juegos de pelota al aire libre, como el fútbol, clases de familiarización con el agua para niños pequeños o clases de natación para niños mayores, círculos de cuentos para niños pequeños y preescolares en la biblioteca local. Clases de danza, música o teatro para niños de todas las edades. Juegos de mesa o de cartas para toda la familia.
Deportes adecuados para niños un poco más mayores, como Cricket Blast, baloncesto, rugby y fútbol.